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COMPROMISO DE NO VIOLENCIA

En medio de la construcción territorial o tejido de paz, cabe la pregunta: ¿Qué hace usted contra la violencia? La primera respuesta debería ser: Me comprometo a no ser violento / violenta.
Consejo Municipal de Paz

COMPROMISO DE NO VIOLENCIA

Después de firmado el acuerdo de terminación del conflicto armado con las FARC, se observa que el gobierno está incumpliendo los términos de su implementación. Toda forma de incumplimiento a lo acordado es una forma de violencia. Es lamentable la falta de palabra gubernamental en el acondicionamiento de las zonas veredales transitorias de normalización. Mucho más grave es la desinformación del acuerdo sobre la solución al problema de drogas ilícitas. Sin embargo, lo más complejo es que sigue faltando pedagogía de lo acordado, en especial porque prolifera la palabra planes: PNRRI, PZA, PDET, PNIS, PISDA siendo el desconocimiento otra forma de agresión. Aun más violento es culpar al acuerdo sobre la estrategia de erradicación forzosa de coca o por la fumigación con venenos o por el uso del ESMAD para controlar las protestas campesinas y cocaleras.

La firma e implementación de los acuerdos coadyuva a lograr la paz, pero la sola ejecución del plan de desarrollo rural integral o del plan integral de sustitución con desarrollo alternativo o del plan de desarrollo con enfoque territorial, no logra solucionar estructuralmente el problema de pobreza multidimensional. La desigualdad en los ingresos / riqueza es la forma más sentida de violencia. Se necesita darle sostenibilidad financiera a las familias campesinas o generación de empleo estable a los sectores urbanos marginados. El reto de país es inmenso. Se tiene que tramitar los planes para el adelanto educativo y cultural dirigido a la economía lícita, porque en el fondo se debe gestionar un cambio de modelo económico.

En otra geografía, la mesa de Quito transcurre entre el sol y la niebla. Mientras el gobierno y el Ejército de Liberación Nacional le comunican al pueblo de Samaniego Nariño su aprobación de los desminados humanitarios con la reactivación del pacto local de paz, por otra lado se sigue en la guerra sin norte. Se escuchan bombas en las ciudades matando policías. Se sienten balas premeditadas matando líderes sociales. Así no es. Las partes deben pactar el cese bilateral de hostilidades. Deben comprometerse con la no violencia. El peor mensaje a la construcción territorial de paz es seguir asumiendo la violencia como método de poder.

Si la claridad puede más que la oscuridad, lo pactado en Quito podrá logar la Paz Completa. Los puntos de participación de la sociedad civil, democracia y transformaciones para la paz pueden hacer la diferencia. A todos los acuerdos les hace falta la participación de la gente que sufre la violencia. No solo es la violencia generada por el conflicto armado, sino de todas sus formas. Entre ellas, la desigualdad económica, la injusticia social, le exclusión política, la discriminación étnica o de género, la falta de oportunidades educativas para la juventud, la depredación – contaminación ambiental, la falta de alimentos, la falta de techo, la corrupción administrativa.

En medio de todo este transcurrir, de la construcción territorial o tejido de paz que hacen otros, que muchas veces no nos representan, cabe la pregunta: ¿Qué hace usted contra la violencia? La primera respuesta debería ser: Me comprometo a no ser violento / violenta. En la casa. Con la pareja. Hacia los niños y niñas. Con los otros seres vivos. Con la vida misma.

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